El
complejo formado por la iglesia, el colegio y el convento, estaba
situado en la actual Calle San Ignacio, en le lugar ocupado por la hoy
Iglesia
de San Miguel y San Julián y las casas contiguas hasta la calle
Dr. Cazalla.
La Casa
Profesa de la Compañía de Jesús es fundada en Valladolid en 1543, por los
Padres Pedro Fabro y Antonio Araoz. El templo fue colocado bajo la
advocación de San Antonio de Padua.
En 1551
llega a Valladolid Francisco de Borja, marqués de Lombay, miembro del equipo
fundacional de la compañía con Ignacio de Loyola.
Don
Alfonso Pérez de Vivero, vizconde de Altamira, y su mujer, María de Mercado,
donaron a la Compañía sus casas principales. En 1595 con donativos de los
vallisoletanos se inició el colegio con su iglesia adjunta, hoy parroquia de
San Miguel.

Dibujo de Ventura Pérez, realizado hacia1738,
con la portada de la actual
Iglesia de San Miguel, entonces Convento y
Colegio de San Ignacio
Los Condes
de Saldaña adquieren el patronato de la Casa Profesa. Pero la fundación la
realiza Magdalena de Borja Oñez y Loyola, viuda ya de don Juan Urbán Pérez
de Vivero, Conde de Fuensaldaña , de acuerdo con el testamento de 21 de
Diciembre de 1610 en el que se acuerda la fundación de una casa de Probación
para Novicios, unida a la Casa Profesa.
Otra de
las condiciones fue que la Compañía de Jesús quedaba obligada a destinar la
capilla mayor para lugar de enterramiento de los Condes de Fuensaldaña.
Por deseo
de Dª Magdalena se cambia la advocación del Colegio y de la iglesia a San
Ignacio de Loyola, su tío.
Magdalena
de Borja fallece en 1625, dejando en testamento todos sus bienes a la Casa
Profesa, de la que era patrona, y con el fin de que se realizara la Casa de
Probación que aún no se había comenzado a construir.

El hermano
de Magdalena, Francisco de Borja, Príncipe de Esquilache, presentó una
reclamación por el testamento. Esta no fue atendida por la Compañía de Jesús
hasta el 2 de mayo de 1652, que reconoció al patronato a favor del Príncipe
de Esquilache.
A pesar de
este reconocimiento, en la documentación de la Casa Profesa siguió
mencionándose a los Condes de Fuensaldaña como patronos y fundadores del
templo. La función de la Casa de Probación nunca llego a realizarse, ya que
esta función pasó al Colegio de San Ambrosio cuando se fundó.
La
marquesa de Viana, en su testamento de 8 de noviembre de 1702 también dejo
como heredero de todos su bienes al Colegio de San Ignacio.
En 1733 se
renovó toda la botica y en 1765 se hacía un nuevo tabernáculo.
En 1767 la
Compañía de Jesús quedó extinguida en todos los dominios españoles, y sus
bienes fueron confiscados, entre ellos el Colegio de San Ignacio.
Por
decreto de 12 de noviembre de 1775, las parroquias de San Miguel y San
Julián, que poseían edificios viejos, se unifican y pasan a ocupar la
Iglesia de San Ignacio.
Se quitó
del altar mayor la figura de San Ignacio y se reemplazó por la de San
Miguel, y en el tabernáculo se colocaron las imágenes de San Julián y
Santa Basilisa.
El Rey dio
el nombre de Real al templo de San Miguel. Fueron retirados los símbolos de
la Compañía y se colocaron en la fachada los escudos reales.
La parte
del colegio y convento se destinó a acuartelamiento de tropas con el nombre
de Cuartel de San Ignacio, la parte contigua a la Iglesia se dedicó a
Caballería y el resto hasta la Calle Dr. Cazalla a Artillería.
Hacia 1860
se vendieron los cuarteles de la calle San Ignacio, y se hicieron casas para
alquilar.
Trasladado del plano de 1738 de Ventura Seco a la foto de Google podemos ver su
situación
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