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SUCEDIÓ EN VALLADOLID

 

INUNDACIÓN DE 1788

 

El 4 de febrero de 1636, Valladolid sufrió aquella gran inundación que se saldó con casi novecientas casas destruidas y más de ciento cincuenta fallecidos.

 

Quizás algunos pensaron que aquello no podía volver a suceder, pero no fue así. El 25 de febrero de 1788 nuestro querido Esgueva, decidió que los cauces de sus dos ramales que pasaban por la ciudad no eran suficientes y nuevamente se desbordó.

 

Según relata Matías Sangrador en su libro "Historia de Valladolid", el día 23 comenzó a caer un gran aguacero con fuerte viento, que continuó con más fuerza durante todo el día 24.

 

Tanto el Pisuerga como los dos ramales de La Esgueva aumentaron su nivel, pero no hasta el punto de crear alarma.

 

Al anochecer del día 24 La Esgueva se había salido de su cauce en algunos lugares cercanos a la ciudad, por lo que el Ayuntamiento, con el fin de evitar lo sucedido en otras ocasiones, tomo medidas  como abastecer de pan la ciudad desde los pueblos o iluminar las casas cercanas a La Esgueva, con vigilancia para observar la subida del río. Sobre las diez de la noche empezó a bajar el caudal de río y a medianoche, todo el mundo estaba tranquilo pues había vuelto a casi a su caudal normal y el peligro había pasado. Pero no fue así.

 

 

Así lo cuenta Casimiro González García-Valladolid en su libro "Valladolid Recuerdos y Grandezas":

 

"Amaneció por fin el día 25 de Febrero y con tanta sorpresa como desconsuelo vieron los habitantes de esta desventurada población que entre cinco y seis de la mañana volvió á crecer el Esgueva con tanta rapidez que en el espacio de tres horas quedaron de todo punto inundadas las calles del Sámano (Hoy Sábano), la de la Parra (Hoy Duque de Lerma), las Parras (Hoy Marqués del Duero), los Moros, Plazuela de las Angustias, los Baños, Mesón de Magaña, Portugalete, Carnecerías (Hoy plaza de la Libertad), la de los Tintes, los Gallegos, Cantarranas (Hoy Macias Picavea), Platería, Corral de la Copera (Hoy Conde Ansúrez) y Malcocinado, elevándose las aguas en la calle de los Moros hasta tocar en la puerta de la iglesia de San Martín, en la Solana-alta (Hoy Marqués del Duero) hasta la calle de las Vírgenes, en la de Francos (Hoy Juan Mambrilla) hasta la plazuela del Marqués de Revilla en cuyo paraje se unían por el callejón de la casa de la Orden las aguas del Prado de la Magdalena, en las Carnecerías (Hoy plaza de la Libertad) hasta los Chapuceros  en la Plazuela Vieja (Hoy Angustias) hasta la del Rosario y en la Platería al Altar mayor de la iglesia de la Cruz, tocando por el extremo opuesto en el Ochavo."

 

Para ayudar a los vecinos atrapados por la inundación salieron a la calle las barcas de las Tenerías y de los Escoceses, así como carruajes tirados por caballerías. En tres horas, más de tres mil personas fueron puestas a salvo, siendo acogidas en los colegios de San Ignacio y San Ambrosio y en la hospedería de Santa Cruz.

 

Con el fin de salvaguardar las casas abandonadas, en los lugares que sirvieron como desembarcadero se apostaron piquetes de infantería y de caballería.

 

Para pedir que acabara la crecida, el Cabildo sacó en procesión el Santísimo Sacramento, las iglesias y cofradías sacaron sus imágenes a las calles, y el Ayuntamiento llevó en procesión la Virgen de San Lorenzo hasta la plaza del Ochavo, donde estuvo toda la mañana del día 25, y por la tarde la llevaron a la Catedral.

 

El día 26 se celebró en la Catedral misa y letanía, y el 28, con la presencia del Obispo, Ayuntamiento, comunidades religiosas y todas las autoridades se trasladó en procesión la imagen de la Virgen a su iglesia de San Lorenzo, donde se hicieron rogativas durante seis días.

 

Afortunadamente solo hubo un fallecido, un bebé, sin embargo los daños materiales fueron cuantiosos, para evaluarlos se crearon varias comisiones, dando como resultado más de doscientas casas dañadas de más o menos consideración, y doce de los catorce puentes de La Esgueva inhabilitados o destruidos.

 

La iglesias de La Antigua y de las Angustias, tuvieron que cerrarse por estar llenas de lodo y hundidas algunas de las sepulturas.

 

Informado el rey Carlos III de los daños producidos, prometió ayuda inmediata a la ciudad.

 

La ciudad y todos sus organismos se volcaron con donativos y otras actuaciones para reparar cuanto antes los daños causados. 40.000 reales de la herencia del Obispo de la ciudad fallecido en 1874, el Inspector de Milicia suspendió la Asamblea Provincial del Regimiento y aportó los 40.000 reales destinados al acto, el Comisario General de Cruzada  16.221, procedentes del indulto cuadragesimal del Obispado, el Ayuntamiento 2.200 reales, 6.000 la Universidad, etc.

 

También llegó ayuda de otras ciudades, como los 30.000 reales de la Sociedad de los Cinco Gremios de la villa de Madrid.

 

El Intendente de Valladolid autorizó "disponer de los sobrantes del pósito y del arbitrio de dos maravedís de los cuatro impuestos en cada cántaro de vino".

 

La Real Sociedad Económica aportó 13.000 reales y consiguió Real Licencia para celebrar seis años corridas de Novillos, destinando la recaudación a los arreglos de la ciudad.

 

Una parte de las donaciones fue repartida entre los propietarios de casas inundadas, artesanos y comerciantes cuyos talleres y tiendas habían quedado dañados, y otros damnificados. Otra parte se reservó para reparar edificios públicos y los puentes, así como para arreglar las calles dañadas.

 

En sesión del 27 de marzo, el Ayuntamiento acordó: " celebrar y celebró una lotería, cuyos productos fueron invertidos en socorrer y remediar las desgracias causadas", y también "la celebración de una fiesta solemne con sermón en el día de San Matías perpetuamente, en memoria del suceso de la inundación ocurrida en él, y en acción de gracias por las misericordias que usó en este pueblo la divina piedad." Y así se hizo hasta 1888, al cumplirse un siglo de la inundación.

 

Después de lo ocurrido, el Presidente de la Chancillería Pedro Andrés Burriel, escribió una Memoria con un plano de Valladolid señalando los puntos inundados.

 

Fuentes Consultadas

"Valladolid Recuerdos y Grandezas" de Casimiro González García-Valladolid

"Historia de Valladolid" de Matías Sangrador

 

20-01-2017

 

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Última actualización: viernes, 10 de marzo de 2017